Con sólo 14 años ya entró en el mundo artístico en la rama teatral. Hasta 1980 interviene en muchos largometrajes cinematográficos, y comienza también a grabar discos destinados a un público adulto. Será a partir de ese año 1980 cuando decide orientar su vena artística hacia el público infantil, convirtiéndose enseguida en un icono en éste sector gracias a su tierna voz y a unas composiciones musicales excepcionales por parte de su marido Eduardo Rodrigo. Inseparablemente juntos llegan a editar 24 discos infantiles hasta 1995. Sus intervenciones en TV son muchísimas, incluyendo la toma de riendas de varios espacios televisivos infantiles como presentadora.
Actualmente sigue dedicando su vida profesional a los niños, y es que, para los que vivimos la infancia en aquella época, siempre será nuestra "tía Teresa".